Mostrando entradas con la etiqueta cognitivo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cognitivo. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de mayo de 2011

¿Qué es la DEPRESIÓN?

El trastorno depresivo es una enfermedad que afecta al organismo, al estado de ánimo y a la manera de pensar, de concebir la realidad. Afecta al ciclo normal de sueño-vigilia y alimentación. Se altera la visión de cómo uno se valora a sí mismo (autoestima), y la forma en que uno piensa. 
Es importante diferenciarlo con estados pasajeros de tristeza.

¿Qué síntomas van asociados a la depresión?

  • Estado de ánimo bajo
  • Tristeza
  • Insomnio o Hipersomnio (no dormir o dormir mucho)
  • Falta de energia o fatiga
  • Baja autoestima
  • Dificultad para concentrarse
  • Sentimientos de desesperanza

Suele haber un incidente que desencadena de depresión pero no necesariamente los problemas tienen como consecuencia deprimirse. Depende de muchos otros factores de la persona, sobre todo la manera que tiene cada persona de ver, valorar y vivir sus propios problemas.
¿Cómo pensamos cuando nos deprimimos?
  • Nos solemos culpar por todo
  • No somos capaces de ver el vaso medio lleno o la parte positiva de las cosas
  • Todo es blanco o negro
  • Hay muchos pensamientos negativos que son el principal elemento a tratar en terapia:
    • pensamientos negativos sobre uno mismo
    • sobre el mundo que le rodea
    • sobre el futuro

Es muy importante pedir ayuda en estos casos tanto al médico como al psicólogo ya que los mejores resultados se dan en terapia combinada: farmacológica + terapia psicológica cognitivo conductual.

martes, 22 de marzo de 2011

Ahora elijo estar feliz y seguir adelante en mi vida...

Aqui teneis una nueva carta de una paciente que os acerca un poco más la psicología y lo que en ella hacemos los psicólogos..
Una chica de veintipocos años que ha vivido mucho en pocos años, ha salido de un país pobre en el que iba a ser empujada a casarse muy joven y ha conseguido quererse a pesar de que no la quisieron demasiado cuando era una niña.




"En mayo del 2010 conocí a Dácil en su despacho en Gala Placidia por primera vez.

Lo que me llevo allí fue el darme cuenta de que me estaba haciendo daño a mi misma con mi manera de pensar y actuar, así que decidí visitarla e intentar corregir mis fallos.
Yo era celosa con mi pareja, me enfadaba mucho cuando él miraba a chicas, me sentía inferior y esto me provocaba ansiedad la cual descargaba contra él con enfados que eran a veces irracionales.
Esto tenía que ver con mi baja autoestima, no me quería mucho por aquel entonces, no me apreciaba por lo que soy, me fijaba en las cosas "malas" y no miraba las cosas buenas que tenía en la vida, mi foco siempre se centraba en lo malo.
No era asertiva, decía las cosas de mala manera, lo que me llevo a tener problemas con mis compañeros de trabajo.
En aquel tiempo me preocupaba mas lo que pasaba fuera de mi en vez que preocuparme de lo que pasaba dentro de mi.

Durante la terapia Dácil me enseño a hacer una reestructuración cognitiva que consistía en identificar, analizar y modificar mis pensamientos.
Lo hacia de la siguiente manera: cada vez que me enfadaba y me sentía mal (por celos, baja autoestima etc) escribía mi enfado tal y como lo sentía en el momento.
Escribía la situación (donde?con quien? cuando?), lo que pensaba en ese momento, lo que sentía en ese momento, como me comportaba y las consecuencias de los enfados.
Después de escribirlos buscaba las distorsiones cognitivas que hacía, las cuales eran muchas!
Mis distorsiones mas frecuentes eran: sobregeneralizaba, abstracción selectiva, adivinación del pensamiento, adivinación del futuro, etiquetaba, los debería y tendría.

Después de hacer la restructuracion cognitiva y una vez calmada de mis enfados me daba cuenta de que distorsionaba mucho mi realidad, de que una cosa pequeña se hacia enorme cuando mi ansiedad crecía (mi miedo). 
Yo quería cambiar (lo deseaba), no quería seguir comportándome así porque sufría mucho y hacia sufrir a la gente que me quería, yo quería seguir con mi pareja y quería ver la vida mucho mas bonita, con mas luz y posibilidades.

Las ganas que tenía de cambiar y los ejercicios que iba haciendo me llevaron al siguiente paso, controlarme y no explotar ante aquellas situaciones, me costaba mucho y a veces fallaba, pero practicándolo y exponiéndome mis enfados y celos empezaron a calmarse.
Nos mudamos al extranjero y al principio tuve algunas explosiones de ansiedad. Segi haciendo la terapia con Dácil vía skype.
Empecé a ponerme en el lugar de mi pareja y  me dí cuenta de que a mi no me gustaría que me trataran como yo lo trataba a él, entonces empecé a entenderle, a escucharle, a ser mas cariñosa, a no juzgarle.

Tenía que lidiar con lo que conlleva un cambio de cultura: nuevo idioma, nueva gente, nueva cultura...al ver que podía lidiar con eso (aunque me costo al principio) la confianza en mi y el autoestima creció , empece a fijarme mas en mi interior que en mi exterior, me dí una tregua, dejé de juzgarme, empece a escucharme, a intentar entenderme y así se me abrío una puerta con muchas posibilidades.

Hoy en día mi pareja y yo estamos muy contentos, nuestra comunicación es mucho mejor que antes, el viaje y los esfuerzos que he hecho para mejorar mi vida (y la de pareja) durante la terapia han dado resultados, hace mucho que no me enfado y cuando hay algo que pueda hacerme enfadar intento no darle importancia y pensar que los enfados no me han solucionado nunca nada en la vida, al contrario! Ahora mis días malos no los dirijo a nadie, entiendo que puedo tenerlos sin dañar a nadie.
 
 Ahora elijo estar feliz y seguir adelante en mi vida junto a mi pareja que me ha brindado un apoyo incondicional.

Querer es poder! se puede hacer todo en esta maravillosa vida, las limitaciones nos las ponemos nosotros mismos."

lunes, 31 de enero de 2011

Tengo ansiedad y me encuentro mal...

Durante los meses de tratamiento que llevo hemos tratado de cambiar mi percepción
de las situaciones que me hacían “estar mal”, las situaciones que me provocaban ansiedad,
así como de cambiar la reacción a las mismas. En mi caso, tengo una actitud pasiva hacia los
problemas, me cierro en mi mismo e intento aguantar estas situaciones sin enfrentarme a ellas directamente en la medida de lo posible.

Durante estos meses he estado tratando de analizar como reaccionaba y que pensaba
cuando tengo alguna crisis de ansiedad o algún problema inesperado, apuntándolo todo y
hablándolo para darme cuenta que dentro de una crisis lo que uno piensa no suele ajustarse
a la realidad. Analizando esto, cada crisis que pasaba era capaz de darme cuenta que podría
estar equivocado en ese momento y poco a poco era capaz de tomar medidas para hacer que
la crisis durara cada vez menos. Al principio podía estar “de bajón”, durante un par de días,
situación que ha ido reduciéndose con el tiempo.

También he tratado de mejorar mi exposición a situaciones que me producían ansiedad
y que son cotidianas como puede ser realizar una reclamación o el simple hecho de preguntar
e informarme de cualquier producto en una tienda cualquiera. Esto lo hice exponiéndome
poco a poco a estas situaciones, empezando con las que menos ansiedad me producen y
subiendo poco a poco de dificultad. Incluso me sirvió mucho el haber estado buscando trabajo
y haciendo entrevistas, las cuales son una perfecta situación de exposición a la ansiedad y un
perfecto ejercicio para mejorar día a día.

Gracias a esto, soy capaz de lidiar mejor con los días malos y cada vez dura menos el
tiempo que estoy mal y he aprendido que estas situaciones siempre se van a producir, es muy
difícil que no vuelva a tener días malos y hay que saber afrontarlos. Además, poco a poco me
produce menos ansiedad enfrentarme a una exposición.

Aún así, se que tengo mucho camino por recorrer y todavía tengo mucho margen de
mejora y no puedo bajar la guardia.


 Anónimo.




Esta carta la escribe un paciente que lleva unos meses en tratamiento. Gracias a su esfuerzo y trabajo diario ha conseguido superar muchos de sus miedos y ha aprendido a ser más feliz.

                                                                                                          Dácil González.