Mostrando entradas con la etiqueta depresion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta depresion. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de junio de 2011

EL TRASTORNO BIPOLAR

¿Qué es el trastorno Bipolar?

Se trata de un trastorno dentro de los llamados "trastornos del estado de ánimo" en el que la persona que lo padece ha tenido episodios maníacos o hipomaníacos.


¿Qué es la manía o hipomanía?

Se trata de síntomas que son muy llamativos para las personas de alrededor y que tienen varias características principales:

- La persona se muestra irascible e hiperactiva.
- Tiene sensación de bienestar y omnipotencia (que lo puede todo).
- Los pensamientos van muy rápido en su cabeza.
- Hace muchos planes grandiosos a la vez (montar empresa, comprar coche, etc..).
- Cuando los demás le llevan la contraria se muestra hostil, paranoide y agresiva.
- Apenas duermen.
- Tienen alucinaciones y delirios.
- Requiere hospitalización.
- Suele ir acompañado de periodos de depresión mayor.

La hipomanía es un episodio similar pero menos grave.


¿Qué es la ciclotimia?

Es una variante dentro de los trastornos bipolares en el que los síntomas son parecidos pero menos graves y es más continuado en el tiempo. Suelen ser ciclos rápidos en los que se va de la hipomanía al estado de ánimo deprimido en cuestión de días.


¿Qué tratamiento es más adecuado?

Es muy importante seguir un tratamiento psiquiátrico (medicación) y psicológico. 

jueves, 26 de mayo de 2011

¿Qué es la DEPRESIÓN?

El trastorno depresivo es una enfermedad que afecta al organismo, al estado de ánimo y a la manera de pensar, de concebir la realidad. Afecta al ciclo normal de sueño-vigilia y alimentación. Se altera la visión de cómo uno se valora a sí mismo (autoestima), y la forma en que uno piensa. 
Es importante diferenciarlo con estados pasajeros de tristeza.

¿Qué síntomas van asociados a la depresión?

  • Estado de ánimo bajo
  • Tristeza
  • Insomnio o Hipersomnio (no dormir o dormir mucho)
  • Falta de energia o fatiga
  • Baja autoestima
  • Dificultad para concentrarse
  • Sentimientos de desesperanza

Suele haber un incidente que desencadena de depresión pero no necesariamente los problemas tienen como consecuencia deprimirse. Depende de muchos otros factores de la persona, sobre todo la manera que tiene cada persona de ver, valorar y vivir sus propios problemas.
¿Cómo pensamos cuando nos deprimimos?
  • Nos solemos culpar por todo
  • No somos capaces de ver el vaso medio lleno o la parte positiva de las cosas
  • Todo es blanco o negro
  • Hay muchos pensamientos negativos que son el principal elemento a tratar en terapia:
    • pensamientos negativos sobre uno mismo
    • sobre el mundo que le rodea
    • sobre el futuro

Es muy importante pedir ayuda en estos casos tanto al médico como al psicólogo ya que los mejores resultados se dan en terapia combinada: farmacológica + terapia psicológica cognitivo conductual.

lunes, 14 de marzo de 2011

Es imposible tenerlo todo controlado...

"Después de 6 años esperando la oportunidad de estar con quien quería estar, de convertirme en la persona perfecta, la que jamás comete un fallo... sin más un día te das cuenta que todo lo prometido no se va a cumplir porque "he dejado de estar seguro de quererte a mi lado"....

Y un buen día lo que ya sospechas que va a pasar pasa.... Todo se viene abajo.... Y yo pensando en mis tonterías mientras mi hermana lleva mas de 10 años luchando por un cáncer y de repente ya no puedo decirle lo mucho que la quiero... Porque no vuelvo a verla con los ojos abiertos... No puede ser...

Aun así podré con todo... Con que te despidan del trabajo sin sospecharlo también???
Siempre intentando arreglarlo todo a mi alrededor... No puedo permitirme el lujo de llorar.... De fracasar... Seguro que hay alguien a quien cuidar que me necesita....
Y llega el día en el que ya no puedes mas.... Y nada ni nadie puede entender que todo es demasiado.... "Tu eres fuerte... Saldrás de esta..." Por supuesto!!!! Soy fuerte y saldré de esta pero cuando y a que precio?

Un año para aprender que la vida no es justa... Que no depende de mi la alegría de las personas que me rodean y que sobretodo ES IMPOSIBLE TENERLO TODO CONTROLADO... Porque si... Yo creía firmemente que, a las buenas personas, con buenas intenciones, le acaban pasando cosas buenas.
Hoy se que las buenas actitudes son las que hacen que los palos de la vida te enseñen que lo malo también existe y que no lo podemos eliminar, pero si que saber compartir y superar... Porque es imposible evitar lo injusto... Pero si es posible aprender a sonreír después de que tus pilares básicos se hayan derrumbado y no sepas siquiera cuales son tus bases personales....

Jamás hay que perder la alegría pero no debemos olvidarnos de permitirnos el lujo de llorar, de fracasar, de ser imperfectos... Porque no somos máquinas... Somos personas con derecho a todo lo bueno y todo lo malo de la vida..."




Lo que acabáis de leer es una carta real. Lo escribe una chica de 24 años que acudió a terapia con una gran ansiedad y muy preocupada por todo lo que ocurría a su alrededor. No era capaz de parar de darle vueltas y vueltas a todo y estaba en un estado constante de tensión. Su mayor preocupación era hacerlo todo perfecto y pensaba que el mundo sería justo con ella y le premiaría por su labor. Sin embargo se encontró con varias situaciones que le mostraron que esto no era así, un fracaso sentimental y el duelo por una muerte.

A partir de aquí ha realizado un trabajo muy importante en terapia cambiando algunas de sus ideas y solucionando y enfrentándose a su ansiedad, aprendiendo nuevas estrategias que le han permitido vivir mucho más feliz. Ahora ya no se preocupa tanto por todo y ha aprendido a quererse un poco más y cuidarse a ella misma, en vez de centrarse solo en los demás. 

Ha aprendido que no se puede tener todo controlado a nuestro alrededor y que intentarlo hace que todavía se sienta más la sensación de tenerlo todo descontrolado.

Hoy es un poco más feliz y ha aprendido a enfrentarse a los problemas de una manera más sana.


                                                                         Escrito por Dácil González

lunes, 31 de enero de 2011

Tengo ansiedad y me encuentro mal...

Durante los meses de tratamiento que llevo hemos tratado de cambiar mi percepción
de las situaciones que me hacían “estar mal”, las situaciones que me provocaban ansiedad,
así como de cambiar la reacción a las mismas. En mi caso, tengo una actitud pasiva hacia los
problemas, me cierro en mi mismo e intento aguantar estas situaciones sin enfrentarme a ellas directamente en la medida de lo posible.

Durante estos meses he estado tratando de analizar como reaccionaba y que pensaba
cuando tengo alguna crisis de ansiedad o algún problema inesperado, apuntándolo todo y
hablándolo para darme cuenta que dentro de una crisis lo que uno piensa no suele ajustarse
a la realidad. Analizando esto, cada crisis que pasaba era capaz de darme cuenta que podría
estar equivocado en ese momento y poco a poco era capaz de tomar medidas para hacer que
la crisis durara cada vez menos. Al principio podía estar “de bajón”, durante un par de días,
situación que ha ido reduciéndose con el tiempo.

También he tratado de mejorar mi exposición a situaciones que me producían ansiedad
y que son cotidianas como puede ser realizar una reclamación o el simple hecho de preguntar
e informarme de cualquier producto en una tienda cualquiera. Esto lo hice exponiéndome
poco a poco a estas situaciones, empezando con las que menos ansiedad me producen y
subiendo poco a poco de dificultad. Incluso me sirvió mucho el haber estado buscando trabajo
y haciendo entrevistas, las cuales son una perfecta situación de exposición a la ansiedad y un
perfecto ejercicio para mejorar día a día.

Gracias a esto, soy capaz de lidiar mejor con los días malos y cada vez dura menos el
tiempo que estoy mal y he aprendido que estas situaciones siempre se van a producir, es muy
difícil que no vuelva a tener días malos y hay que saber afrontarlos. Además, poco a poco me
produce menos ansiedad enfrentarme a una exposición.

Aún así, se que tengo mucho camino por recorrer y todavía tengo mucho margen de
mejora y no puedo bajar la guardia.


 Anónimo.




Esta carta la escribe un paciente que lleva unos meses en tratamiento. Gracias a su esfuerzo y trabajo diario ha conseguido superar muchos de sus miedos y ha aprendido a ser más feliz.

                                                                                                          Dácil González.