http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/12/28/neurociencia/1293555986.html
PSICOLOGÍA
|
Un trastorno con tratamiento
Adictos a las compras

Compras navideñas en Madrid. | EFE | Juan Carlos Hidalgo
- Se calcula que un 3% de la población padece este problema
- Adquieren impulsivamente productos que no necesitan y se sienten culpables
'Cuando tengo algo de dinero no puedo evitar gastarlo'. 'A veces
compro cosas que no le enseño a nadie porque me siento culpable'.
'Adquiero productos que no necesito'.
'Suelo comprar de manera impulsiva'
Si se reconoce usted positivamente en todas estas afirmaciones tal
vez sea hora de plantearse que puede ser un adicto a las compras. No
existen cifras de cuántas personas se encuentran en esta situación, pero
fechas como las Navidades o las rebajas cercanas pueden acentuar su
problema.
Compras compulsivas y no planificadas, de artículos que no necesita, por un importe que
supera sus posibilidades económicas y
le llevan a endeudarse, o con el objetivo de mejorar su autoestima a
través de los productos que ha adquirido. Ésas podrían, ser a grandes
rasgos, las características que definen a un adicto a las compras (en
inglés, 'shopaholic'), un trastorno que a menudo no se percibe como tal.
"Por nuestros valores sociales, ciertos productos se reconocen como
un símbolo de estatus: cuanto más tienes, más eres", señala el psicólogo
José Antonio Molina, especialista en adicciones y director del centro
Psicohealth. Por eso, y más en estas fechas Navideñas, los adictos a las
compras pueden tratar de autojustificarse más fácilmente ("si todo el
mundo gasta de más...").
¿Cómo reconocer a un adicto?
Pero, ¿cómo diferenciar los excesos propios de las compras navideñas
de una verdadera adicción? Molina destaca varios puntos. "Lo primero es
una cuestión temporal. Probablemente si nos diagnosticasen ahora, muchos
de nosotros saldríamos adictos a gastar, al alcohol, comedores
compulsivos... Pero el consumo abusivo
debe mantenerse en el tiempo para considerarse adicción", aclara en primer lugar.
La segunda característica de esta adicción es que tenga consecuencias
negativas para quien la practica, y aún así la mantenga. "Recuerdo el
caso de un paciente que cobraba un subsidio de poco más de 400 euros, le
pasaba una pensión a su ex mujer de unos 200 y aún así se había gastado
más de 300 en un día en ropa de marca", apunta el especialista del
Colegio madrileño de Psicólogos.
Como añade en este sentido el doctor Javier Garcés, presidente de la Asociación de Estudios Psicológicos y Sociales,
"el problema empieza con pequeños desajustes con la tarjeta de crédito y acaba en la quiebra".
Según los datos que se manejan, el porcentaje de adictos a las compras
que llegan a esta situación patológica y de pérdida de control es del 3%
aproximadamente, "aunque probablemente eso sólo es la punta del iceberg
porque hasta el 30% de los europeos tiene problemas de descontrol en el
gasto".
Igual entre hombres y mujeres
A pesar de la idea de que son las mujeres las mayores adictas a las
compras, en realidad la diferencia está sólo en el tipo de productos que
adquieren unas y otros. "Las mujeres se decantan más por las joyas, la
lencería o los cosméticos; mientras que los adictos varones compran
móviles, informática, tecnología...", señala Molina. "Una cosa es que
a las mujeres les guste más ir de compras y otra muy distinta es que sean más adictas", señala Garcés, profesor de Psicología del Consumidor.
De hecho, en el estudio europeo que él coordinó entre 1997 y 2000,
las diferencias que se observaron no fueron una cuestión de género, sino
de edad: "Las generaciones más jóvenes son cada vez más consumistas que
sus predecesores. Nadie mayor de 65 años tiene problemas de adicción a
las compras; mientras que los jóvenes de 16-17 años han crecido ya
educados en el consumo, sin ninguna sensación de riesgo". De hecho,
hasta la década de los ochenta no se le empezó a prestar atención al
problema.
Como todos los adictos, también los 'shopaholics' se pueden recuperar
de su problema. Aunque el primer paso que deben dar es reconocer que
tienen un trastorno; "de momento, como en otros diagnósticos 'nuevos',
como la adicción a Internet,
no existe todavía tradición de acudir a un profesional", destaca Molina.
Una vez valorado el trastorno, las técnicas conductuales de control
de los impulsos y las cognitivas (para huir del autoengaño) pueden
ayudar a desengancharse. Aunque en los casos más graves podría ser
necesario recurrir a algún psicofármaco. Como aclara el doctor Garcés,
es importante saber que los adictos no disfrutan con las compras,
"sienten culpabilidad".
Así que si usted
"es feliz con lo que compra, usa
los artículos que ha adquirido y se gasta dentro de sus posibilidades",
tal vez no sea más que un poco consumista; quizás un poco más en estas
fechas.