miércoles, 16 de octubre de 2013

Las mujeres y el clímax, ¿Por qué tardan más en llegar que ellos?




Muchas de vosotras pensaréis que es así y, en parte, es cierto, pero ahora veremos qué hay de verdad en esta afirmación y qué hay de mito.

Para conseguir el orgasmo, es fundamental estar tranquilas con la pareja y conseguir dejarnos llevar sin estar demasiado pendientes de lo que estamos haciendo. En relaciones esporádicas de “una noche de pasión”, sí que se suele cumplir el mito de que la mujer tarda más en llegar al orgasmo y llega menos; en concreto, la proporción es de un tercio en comparación con los hombres.

                                         ¿Por qué ocurre así? 

Es importante tener en cuenta factores como que la pareja no se conoce a nivel sexual y, por tanto, es difícil que el hombre sepa cómo le gusta a la mujer ser estimulada. Además, al no conocerse demasiado y no haber confianza no suele existir una comunicación eficaz que guíe al hombre a estimular a la mujer. Es verdad que la mujer necesita, para excitarse, más caricias y besos en diferentes puntos erógenos del cuerpo y por eso la excitación requiere más tiempo que en el hombre, que utiliza sobre todo la vista para excitarse.

Pero si hablamos de relaciones de pareja que funcionan bien es diferente. Si existe una buena conexión en la pareja, puede ser que ambos lleguen al orgasmo en la misma medida o que la mujer llegue antes al orgasmo que el hombre. Hay mujeres, por ejemplo, que consiguen llegar varias veces al orgasmo durante una relación sexual antes de que el hombre eyacule, las mujeres multiorgásmicas.

Lo importante en las relaciones de pareja estables no es llegar antes o después al orgasmo sino tener una buena satisfacción sexual consiguiendo mantener el interés sexual a lo largo del tiempo. Y ojo con el mito de llegar a la vez al orgasmo ya que, como tal, no debe ser un objetivo en la pareja, si pasa perfecto y sino también.


Un consejo para las “noches de pasión”: pierde la vergüenza de decir lo que te gusta y verás cómo disfrutas mucho más!

lunes, 7 de octubre de 2013

Cómo saber si mi pareja ha quedado satisfecha tras tener un relación sexual


La satisfacción sexual es una medida subjetiva del nivel de placer que hombre y mujer obtienen de una relación sexual.  Es mejor evaluar el sexo que tenemos con la pareja a nivel global y no cada relación sexual por separado ya que habrá días que disfrutéis más y otros menos y no sólo depende del otro, también del trabajo, del estrés, del cansancio y demás factores que afectan a la satisfacción.

Las parejas que están más satisfechas sexualmente suelen cumplir estos requisitos: el sexo es  ejercido libremente por parte de ambos y es mutuamente gratificante, la satisfacción ayuda a fortalecer el vínculo afectivo y además se mantiene  el tiempo suficiente como para convertirse en una vivencia predominante.

Para que la sexualidad funcione es preciso que la pareja aprenda a comunicar con claridad cuáles son sus gustos sexuales, estableciendo un código con el que compartir el placer ya que en algunas parejas existe la tendencia a hacer al otro lo que desearían que la pareja les hiciera a ellos. Esta comunicación ayuda a que las parejas sepan el nivel de satisfacción del otro y se acoplen bien.

Si quieres mejorar tu satisfacción sigue estas pautas con tu pareja:

-   Haz todo lo que quieras.
-   No hagas nada que no quieras.
-   Siempre desde el deseo previo.
-   De acuerdo con la propia escala de valores.
-   Crea un código sexual con tu pareja.
-   Expresa tu sexualidad de forma natural y pide a tu pareja que haga lo mismo.
-   Fíjate en su lenguaje no verbal (gestos, miradas, gemidos...).
-   Pregunta a tu pareja que le gusta durante la relación sexual.

    Aquí os dejo un vídeo sobre las parejas y la comunicación..

viernes, 13 de septiembre de 2013

Hablemos de la masturbación


¿Qué es la masturbación?
  
La masturbación es una práctica sexual que consiste en estimular  las zonas erógenas o los genitales mediante frotación para obtener placer sexual. Al contrario de lo que todavía muchos piensan la masturbación es muy beneficiosa ya que nos permite conocer nuestro cuerpo y nuestra respuesta sexual.


La masturbación femenina

Si hablamos de la masturbación femenina las chicas suelen descubrirlo más tarde que los chicos y todavía hoy puede ser un tabú hablar de la masturbación entre las chicas. La masturbación femenina consiste en estimular la zona del clítorix y la vagina y aquí todo vale. Se pueden utilizar las manos, vibradores y productos como lubricantes y potenciadores del orgasmo. Además se pueden estimular las zonas erógenas como el cuello, los muslos, los glúteos y los pechos. 

La masturbación masculina

En los chicos la masturbación consiste en estimular el pene (glande, frenillo) y las zonas de alrededor, sobre todo el perineo, que es la superficie que va de los testículos al ano y también se puede estimular el ano. Ellos también pueden utilizar vibradores para estimular el perineo y el ano consiguiendo así un placer extra.

Beneficios de la masturbación


 La masturbación es una práctica muy positiva y sana porque nos ayuda a tener más facilidad para conseguir el orgasmo en pareja.  Al saber lo que nos gusta, podemos  pedírselo a la pareja. Además ayuda a liberar estrés y también puede ayudar a crear fantasías sexuales que después podemos poner en práctica en pareja.

¿Es compatible con tener pareja?

 A veces pensamos que si se tiene pareja masturbarse no es compatible porque le damos un significado de que la pareja no se siente atraída por nosotras y que la masturbación va a quitar las ganas de tener relaciones sexuales en pareja y no es así. La masturbación es totalmente compatible con tener relaciones sexuales en pareja, son dos prácticas sexuales diferentes y complementarias. Igual que a veces nos apetece salir a dar un paseo solos y otras con la pareja, a veces nos va a apetecer masturbarnos y a veces tener una relación sexual con la pareja.

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Canción:

Bebe - Con mis manos

lunes, 12 de noviembre de 2012

Positividad.

Hola,

Llevaba un tiempo sin escribir en el blog debido al volumen de trabajo que hemos tenido últimamente  espero que no por eso os interese menos!

He recibido la carta de una paciente que tras unos meses de terapia se encuentra muy bien y quería compartir con todos vosotros su experiencia para romper estereotipos, quitar miedos y animar a cuidarse a uno mismo.

Os la dejo aquí, espero que os guste, es un aliento a la positividad!

A.


"A todo aquel que tenga un problema y se encuentre en la encrucijada de decidir si acudir o no
a un especialista, le diría que vaya con los ojos cerrados. De hecho, pienso que absolutamente
todos los seres humanos deberíamos pasar por una terapia psicológica en algún momento de
nuestra vida, ni que sea para recolocar las ideas o prevenir futuros problemas.

Siempre he sido una escéptica en relación al potencial que puede tener la figura de un
psicólogo/a respecto a mi propia persona, a pesar de haber trabajado durante años codo con
codo con estos magníficos profesionales en el ámbito hospitalario debido a mi profesión.

Perdí a mi padre a los 21 años tras una larga enfermedad y desde entonces una de las
estructuras básicas que tenía en mi vida quedó mermada y desmoronada. Con el paso de los
años fui acumulando momentos de ansiedad, pérdida de autoestima en picado, emociones
de ser rechazada y la sensación de no haber podido expulsar afuera el duelo. Esa pérdida de
autoestima fue alimentándose hasta el punto de llegar a ideas auto-líticas y destructivas (“el
nadie me quiere, el no le importo a nadie, el estaría mejor muerta…”) e incluso planificar un
suicidio que nunca llegaba, por miedo.

Evidentemente, esta era una situación insostenible para mi cabeza y mi salud mental. Solo
quedaban dos soluciones muy claras. Yo opté por la mejor, sin duda. Creo que siempre hay
que intentarlo, dejarnos de orgullos y de sentirnos super héroes, porque hay momentos en
la vida en que no podemos soportar la presión y los problemas. Hay que saber pedir ayuda.
Ayuda…precisamente eso es lo que encontré en la consulta de Dácil. Iniciamos una terapia
cognitivo-conductual, que había salido en preguntas de examen a lo largo de mis estudios,
pero que no sabía la importancia que tenía y lo mucho que podía ayudar a las personas hasta
que la viví y trabajé en primera persona (y repito, llegué siendo una escéptica a la consulta).

No tardé mucho en convencerme que era coherente todo lo que Dácil exponía y cuán había
magnificado todas las distorsiones que mi cabeza no paraba de generar. Con el tiempo fui
viendo que nos preocupamos demasiado por los prejuicios sociales y nos contradecimos
continuamente entre lo que queremos y lo que expresamos.

A día de hoy continúo con la terapia, habiendo dado un salto de calidad en mi vida y en la
relación con las personas que tengo a mi alrededor. Y cada vez que salgo de la consulta le
pido a Dácil que nunca me de el alta, porque es fantástica la ayuda que brinda, de una manera
inteligible y directa. Siempre hay momentos a lo largo de la terapia de subidas y bajadas, pero
de todas se sale con el tiempo, seguro.

Al que aún dude en acudir a una consulta psicológica, animarle a que sea valiente y dé el salto,
que por muy grande que sea el precipicio, siempre hay alguien que amortigua la caída y ayuda
a levantarte. Hoy soy una persona más feliz y completa que ya no se enfada por tonterías, que
sabe decir no y que se quiere, por encima de todos y todo".


Gracias a ti A. por compartir esto conmigo y con todos.

lunes, 14 de mayo de 2012

Fobias y Agorafobia

 

¿Quieres saber más sobre fobias y sobre agorafobia?


 


¿   ¿Qué son las fobias?

Son miedos muy intensos que creamos nosotros mismos ante situaciones o sucesos que vemos como peligrosos.
La palabra fobia viene del griego y significa “pánico”.

Normalmente ante una situación peligrosa nuestro cuerpo responde con ansiedad (sudoración, taquicardia, activación) y esta respuesta de activación nos ayuda a enfrentarnos a la situación o a huir de ella. Si la situación era realmente peligrosa huir no genera una fobia (por ejemplo, huir de una serpiente en el campo) pero el miedo se suele convertir en fobia por los repetidos intentos de solución que hace la persona para controlar este miedo, la solución que la gente intenta para controlar su miedo es evitar la situación que provoca el miedo, y esto tiene el efecto contrario ya que convierte el miedo en pánico.
Imaginad que los miedos son como fantasmas, si huimos de ellos nos persiguen pero si los tocamos desaparecen.
Por ejemplo, si de pequeña me hago una herida y al ver la sangre me mareo o incluso me desmayo. Es probable que ya no quiera ver sangre por el miedo a desmayarme o a pasarlo mal, tampoco querré pensar en ello porque solo pensarlo me haga sentirme mal así que puedo pasarme muchos años evitando todo tipo de situaciones que tengan que ver con sangre (ambulatorios, agujas, hospitales, etc.). Así un miedo normal se ha convertido en una fobia mucho más difícil de solucionar.

     ¿Qué es la agorafobia?
Se suele pensar que la agorafobia es el miedo a los espacios abiertos pero la agorafobia es lo que llamamos miedo al miedo. Es el miedo a tener un ataque de pánico o de ansiedad. Normalmente hay un primer ataque de pánico a partir del cual la persona empieza a evitar situaciones en las que piensa que puede tener otro ataque.

El ataque de pánico es una respuesta muy intensa de ansiedad en la que el cuerpo esta reaccionando como si hubiese un peligro real con: sudoración, palpitaciones, temblores, sensación de ahogo, etc.

La persona empieza a buscar ayuda y a pedir a familiares y amigos que les protejan y les acompañen por si tuvieran otro ataque de ansiedad y cada vez convierten su miedo a tener un ataque de ansiedad en más intenso y van evitando más y más situaciones: ir en metro, salir a la calle, montar en autobús, ir a supermercados, montar en coche.

Cada vez que buscas ayuda de otras personas para calmar este miedo estas aumentando el miedo ya que estás actuando como si el miedo fuera real, la solución es justo lo contrario, es ayudar a que la persona se enfrente a los miedos, deje de evitarlos y por tanto estos dejen de existir y no le provoquen ataques de pánico.

Es muy habitual que las personas con este problema pierdan su trabajo y acaben  por encerrarse en casa, ya que es el lugar seguro dónde no tienen miedo de tener el ataque de pánico.

¿Por qué los miedos se convierten en pánico?
Se trata de un problema de nuestra percepción y nuestra reacción. Percibimos una situación o un estímulo como peligroso y la clave está en cómo reaccionemos, si reaccionamos huyendo de él nos damos muchos motivos para creer que ese estímulo es muy peligroso y lo temeremos cada vez más hasta convertirlo en una fobia. 

¿Qué soluciones ofrece la terapia psicológica?

En el caso de la agorafobia los pacientes que he tenido hemos comenzado la terapia en sus casas ya que estaban en un punto en el que ya llevaban varios años casi sin salir de sus casas. Como siempre digo es mucho mejor no llegar hasta este punto porque siempre es más difícil de solucionar cuanto más avanzado este el problema.

Es muy importante el que el paciente aprenda y entienda como funcionan sus miedos y la reacción de su cuerpo, porqué tiene estas reacciones tan intensas de ansiedad. A partir de aquí le damos una serie de herramientas para manejar esta ansiedad pero en un problema como este lo más importante es enseñar a los pacientes a enfrentarse a las situaciones que temen para que el miedo vaya disminuyendo, cuando nos enfrentamos nos vamos habituando a la situación temida y la reacción va siendo cada vez menos intensa hasta que el miedo desaparece.

Es invertir el proceso, acercarnos a los miedos en lugar de esperar a que los miedos se acerquen a nosotros. La realidad es que los miedos están en nosotros y no en el mundo exterior, porque si fuera así todos temeríamos las mismas situaciones, por eso es tan importante seguir una adecuada terapia para superarlos. Por supuesto nosotros acompañamos al paciente en todo el proceso de enfrentamiento.



domingo, 4 de marzo de 2012

Entrevista Radio a Dácil González: Problemas sexuales de hombres y mujeres

A continuación podéis escuchar la entrevista de Radio que hice para Radio Kanal Barcelona (106.9 FM) dónde hablamos de los problemas sexuales más frecuentes en hombres y mujeres y abordamos, desde un punto de vista terapeútico, las posibles soluciones o formas de prevenir cualquier problema en el sexo.

Entra en el siguiente enlace y pincha en la pestaña "Programa de Radio".

http://www.lapsicologiateayuda.com/


viernes, 2 de diciembre de 2011

Adicción a las compras


http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/12/28/neurociencia/1293555986.html

PSICOLOGÍA | Un trastorno con tratamiento

Adictos a las compras

Compras navideñas en Madrid. | EFE | Juan Carlos HidalgoCompras navideñas en Madrid. | EFE | Juan Carlos Hidalgo
  • Se calcula que un 3% de la población padece este problema
  • Adquieren impulsivamente productos que no necesitan y se sienten culpables
'Cuando tengo algo de dinero no puedo evitar gastarlo'. 'A veces compro cosas que no le enseño a nadie porque me siento culpable'. 'Adquiero productos que no necesito'. 'Suelo comprar de manera impulsiva'


Si se reconoce usted positivamente en todas estas afirmaciones tal vez sea hora de plantearse que puede ser un adicto a las compras. No existen cifras de cuántas personas se encuentran en esta situación, pero fechas como las Navidades o las rebajas cercanas pueden acentuar su problema.
Compras compulsivas y no planificadas, de artículos que no necesita, por un importe que supera sus posibilidades económicas y le llevan a endeudarse, o con el objetivo de mejorar su autoestima a través de los productos que ha adquirido. Ésas podrían, ser a grandes rasgos, las características que definen a un adicto a las compras (en inglés, 'shopaholic'), un trastorno que a menudo no se percibe como tal.
"Por nuestros valores sociales, ciertos productos se reconocen como un símbolo de estatus: cuanto más tienes, más eres", señala el psicólogo José Antonio Molina, especialista en adicciones y director del centro Psicohealth. Por eso, y más en estas fechas Navideñas, los adictos a las compras pueden tratar de autojustificarse más fácilmente ("si todo el mundo gasta de más...").

¿Cómo reconocer a un adicto?

Pero, ¿cómo diferenciar los excesos propios de las compras navideñas de una verdadera adicción? Molina destaca varios puntos. "Lo primero es una cuestión temporal. Probablemente si nos diagnosticasen ahora, muchos de nosotros saldríamos adictos a gastar, al alcohol, comedores compulsivos... Pero el consumo abusivo debe mantenerse en el tiempo para considerarse adicción", aclara en primer lugar.
La segunda característica de esta adicción es que tenga consecuencias negativas para quien la practica, y aún así la mantenga. "Recuerdo el caso de un paciente que cobraba un subsidio de poco más de 400 euros, le pasaba una pensión a su ex mujer de unos 200 y aún así se había gastado más de 300 en un día en ropa de marca", apunta el especialista del Colegio madrileño de Psicólogos.
Como añade en este sentido el doctor Javier Garcés, presidente de la Asociación de Estudios Psicológicos y Sociales, "el problema empieza con pequeños desajustes con la tarjeta de crédito y acaba en la quiebra". Según los datos que se manejan, el porcentaje de adictos a las compras que llegan a esta situación patológica y de pérdida de control es del 3% aproximadamente, "aunque probablemente eso sólo es la punta del iceberg porque hasta el 30% de los europeos tiene problemas de descontrol en el gasto".

Igual entre hombres y mujeres

A pesar de la idea de que son las mujeres las mayores adictas a las compras, en realidad la diferencia está sólo en el tipo de productos que adquieren unas y otros. "Las mujeres se decantan más por las joyas, la lencería o los cosméticos; mientras que los adictos varones compran móviles, informática, tecnología...", señala Molina. "Una cosa es que a las mujeres les guste más ir de compras y otra muy distinta es que sean más adictas", señala Garcés, profesor de Psicología del Consumidor.
De hecho, en el estudio europeo que él coordinó entre 1997 y 2000, las diferencias que se observaron no fueron una cuestión de género, sino de edad: "Las generaciones más jóvenes son cada vez más consumistas que sus predecesores. Nadie mayor de 65 años tiene problemas de adicción a las compras; mientras que los jóvenes de 16-17 años han crecido ya educados en el consumo, sin ninguna sensación de riesgo". De hecho, hasta la década de los ochenta no se le empezó a prestar atención al problema.
Como todos los adictos, también los 'shopaholics' se pueden recuperar de su problema. Aunque el primer paso que deben dar es reconocer que tienen un trastorno; "de momento, como en otros diagnósticos 'nuevos', como la adicción a Internet, no existe todavía tradición de acudir a un profesional", destaca Molina.
Una vez valorado el trastorno, las técnicas conductuales de control de los impulsos y las cognitivas (para huir del autoengaño) pueden ayudar a desengancharse. Aunque en los casos más graves podría ser necesario recurrir a algún psicofármaco. Como aclara el doctor Garcés, es importante saber que los adictos no disfrutan con las compras, "sienten culpabilidad".
Así que si usted "es feliz con lo que compra, usa los artículos que ha adquirido y se gasta dentro de sus posibilidades", tal vez no sea más que un poco consumista; quizás un poco más en estas fechas.